Corte de luz

Curro Alfojitas era un señor que comía muchos higos chumbos, y como era lógico, siempre estaba estreñido, hasta el punto de que podía pasar varios días sin obrar.
Cierto día se fue al río con la idea de meterse en el agua para ver si así, mojándose, podía evacuar. Viendo que no le hacía efecto el baño, se salió del agua y empezó a andar hasta que se encontró con un poste de la luz de los que llevaban la electricidad a Zahara. Sin pensárselo dos veces, se bajó los pantalones, se puso en cuclillas y se agarró al palo exclamando o clamando al
cielo:
-¡O cago o dejo a Zahara sin luz!